Choque de civilizaciones
Patricio Navia
Época 890, marzo 8, 2002
Una reciente encuesta Gallup realizada en 9 países
musulmanes demuestra que aunque existe una amplia condena a los atentados del
11 de septiembre, la visión que se tiene de Estados Unidos entre los islámicos
es particularmente negativa.
Aunque no es la primera que se realiza en algún país
islámico, la reciente encuesta Gallup levantada en Pakistán, Irán, Indonesia,
Turquía, Líbano, Marruecos, Kuwait, Jordania y Arabia Saudita, ha sido la más
reveladora y ha causado gran preocupación en el mundo occidental. Cerca de 10
mil personas fueron encuestadas en los 9 países islámicos más poblados del
mundo. Los resultados parecieran validar el concepto que planteó el cientista
político Samuel Huntington en su libro "Choque de
Civilizaciones", donde planteó que las diferencias culturales y
religiosas, más que las ideológicas, caracterizarían los enfrentamientos
políticos de las décadas venideras.
El 67% de los encuestados, escogidos por muestras representativas
aleatorias levantadas en cada uno de los países, considera injustificados los
atentados contra Estados Unidos ocurridos el pasado 11 de septiembre. Pero
también el 77% considera injustificado el bombardeo que realizó Estados Unidos
para derrocar al régimen talibán en Afganistán. La poca simpatía por el
gobierno de Washington y por Estados Unidos en general se hace patente en el
impresionante rechazo que genera el presidente George W. Bush. Mientras
un 11% tiene una opinión favorable del mandatario, un 58% tiene una opinión
negativa del presidente. La opinión favorable de Estados Unidos como país
aumenta a un 22%, pero la desfavorable apenas disminuye a un 53%. La opinión
pública de estos nueve países islámicos no gusta de Estados Unidos, pero gusta
aún menos de su presidente.
La encuesta también encontró que la población islámica no
cree que organizaciones político-terroristas islámicas estuvieran detrás de los
atentados. Sólo el 18% cree que grupos árabes realizaron los atentados. Un 61%
niega que hayan sido organizaciones árabes las responsables de los
ataques. El sentimiento anti
estadounidense no se presenta con la misma fuerza en todos los países. Mientras
en Turquía, Líbano y Kuwait sólo el 59, 68 y 69% respectivamente cree que la
acción militar estadounidense en Afganistán es moralmente injustificable, en
Marruecos, Pakistán e Indonesia esa cifra llega al 80, 86 y 89%
respectivamente.
Más que palabras
El 20 de septiembre, al declarar la guerra al terrorismo ante el Congreso
estadounidense, George W. Bush tuvo palabras de acercamiento al mundo
musulmán: "También quiero hablar directamente esta noche a los musulmanes
de todo el mundo: Respetamos su fe. Es practicada libremente por millones de
estadounidenses, y por millones más en países amigos. Sus doctrinas son buenas
y pacíficas, y aquellos que cometen maldades en nombre de Alá blasfeman el
nombre de Alá. Los terroristas son traidores a su propia fe, porque tratan de
secuestrar el propio Islam. Los enemigos de los Estados Unidos no son nuestros
amigos musulmanes; no son nuestros amigos árabes. Nuestro enemigo es una red
radical de terroristas, y los gobiernos que los apoyen." Pero se
necesitarán más que palabras cordiales para construir relaciones de confianza
con la opinión pública del mundo islámico.