Velasco, el inquebrantable
Patricio Navia
La Tercera, junio
14, 2008
En lo que se ha devenido
en práctica común en este gobierno, el gabinete político de La Moneda
nuevamente ha intentado doblarle la mano a la política de responsabilidad
fiscal del titular de Hacienda Andrés Velasco. Pero a menos que la Presidenta Bachelet públicamente desautorice a Velasco, Hacienda
nuevamente saldrá victorioso y fracasará este tercer intento por instalar un
triunvirato político poderoso.
No hay peor
escenario para el ejecutivo que una disputa pública sobre prioridades entre el
equipo político y el equipo económico. Si la Presidenta se anima a dirimir a
favor de uno, el otro queda inevitablemente debilitado. Si en cambio busca
forjar un acuerdo, el liderazgo de la mandataria es cuestionado. En esta
disputa sobre la mejor forma de usar recursos públicos para disminuir el efecto
negativo del alza mundial de combustibles, la postura inicial de Velasco logro
aunar a la cada vez más variopinta e indisciplinada coalición de gobierno. Al
ver la oportunidad de dar una señal de unidad y gobernabilidad, el equipo
político de La Moneda estuvo dispuesto a abrir la billetera. Pero el titular de
Hacienda parece haber devenido en un celoso guardián del abultado superávit
fiscal. Mientras el equipo político de La Moneda parece interesado en recuperar
el control del timón del segundo tiempo, Velasco parece convencido que la
situación actual no amerita gastarse los ahorros de los años de las vacas
gordas fiscales.
Como ha ocurrido
antes, esta confrontación entre Hacienda y La Moneda no dejará ganadores
claros. Velasco tendrá que ceder un poco, pero el trío político dejará en
evidencia su debilidad ante el más poderoso de los ministros de Hacienda que ha
tenido la Concertación desde 1990. Como insistirá en su equivocada
interpretación de liderazgo como obsesión por forjar consensos, la Presidenta Bachelet no dirimirá definitivamente el conflicto. Por eso,
pase lo que pase en relación al alivio fiscal para los precios de los
combustibles, podemos estar seguros que la tensión actual entre Hacienda y los
ministros políticos volverá a hacerse evidente en el futuro cercano.