Patricio Navia
La Tercera,
octubre 19, 2008
Por cuatro a uno,
Barack Obama aparece como
favorito para convertirse en el próximo presidente de Estados Unidos entre los
apostadores.
En 2004, la
incertidumbre sobre los resultados en el estado de Ohio hizo que las apuestas a
favor de Bush fluctuaran dramáticamente el día de la elección en el sitio
intrade.com. En julio de 2006, la cerrada carrera presidencial en México
también hizo que las apuestas se movieran con excesiva volatilidad. En cambio,
las presidenciales de Brasil en 2006 siempre tuvieron a Lula como favorito.
Este año, la
elección presidencial siempre estuvo marcada por la incertidumbre. Después que Hillary Clinton liderada por amplio margen (pero nunca por
sobre el 50%) las apuestas durante 2007, las primarias demócratas produjeron la
subida de Obama. Ya en marzo, Obama marcaba sobre
el 50%. En abril, cuando Clinton todavía daba pelea, las apuestas por Obama se mantuvieron en torno al 40%. A partir de mayo, Obama se consolidó como el favorito.
Después de la
convención republicana, las apuestas favorecieron a John McCain por 6 días.
Pero la crisis económica lo golpeó duramente. McCain mostró una tendencia a la
baja que lo dejó en menos del 20% de probabilidades después del último debate.
A dos semanas de la elección, las acciones de McCain están en su peor momento
desde febrero de 2008.
Si bien ni las
encuestas ni las apuestas pueden incorporar imprevistos—que suelen abundar en
política—Obama aparece como el más probable próximo
presidente. Una acción de Obama cuesta 80 centavos y
paga 1 dólar en caso de que éste gane la elección presidencial. Una acción de
McCain en cambio vale hoy menos de 20 centavos.
Porque incorporan
desde encuestas hasta expectativas sobre el comportamiento real que tendrán los
electores el 4 de noviembre, el mercado de apuestas se ha consolidado como un
excelente predictor de resultados. A menos que un
imprevisto cambie radicalmente la dinámica de la campaña, los estadounidenses
escogerán a Barack Obama
como su presidente el 4 de noviembre.