¿El tapado DC?
Patricio Navia
Revista Capital,
marzo 7, 2008
Ya que ninguno de
sus aspirantes actuales parece lo suficientemente popular ni para ser el abanderado
concertacionista ni para hacerle collera a Sebastián Piñera, el PDC debería considerar al Ministro de
Transportes René Cortázar como posible candidato presidencial. Si en 2005 la
Concertación logró ganar con una candidata que tenía las mismas fortalezas de
Lavín pero no sus debilidades, para 2009 Cortázar bien pudiera igualar las
fortalezas de Piñera sin tener que cargar con sus
debilidades.
La crisis del PDC
tiene más que ver con la ausencia de un buen candidato presidencial que con
cuestiones ideológicas. Por cierto que una profunda falla ideológica atraviesa
al partido. Pero no es nueva. De hecho, las facciones del PDC nacieron en torno
a esa grieta que separa a neoliberales de estatistas y a corporativistas de libre
mercadistas. Mientras la DC controló la Moneda, los
premios del ejecutivo fueron suficientes para curar las heridas del enfrentamiento
ideológico. Pero la llegada a La Moneda de Lagos en 2000 exacerbó las tensiones
dentro del DC. Hubo menos beneficios a repartir. Para las presidenciales de
2005, los disidentes DC comprensiblemente objetaron la decisión de ir a
primarias. Ya que Bachelet lideraba las encuestas, resultaba conveniente bajar la
candidatura de Alvear y negociar con la izquierda mejores puestos y más recursos
en el reparto que inevitablemente acompaña a un nuevo gobierno.
Hoy la DC se
encuentra en la misma encrucijada. Debe decidir entre apoyar a Alvear, que
sigue estancada en las encuestas, o negociar el apoyo al ex presidente Lagos o al
ex ministro Insulza. Anticipando que Piñera tiene la
mejor opción, algunos DC incluso especularon sobre una coalición DC-RN, pero el
liderazgo del partido reaccionó con vehemencia, expulsando a los que parecían
decididos a romper la Concertación. Pero ya que la opción de apoyar a un
candidato de izquierda concertacionista es tan mala
como la de convertirse en socios minoritarios de Piñera,
el PDC debiera buscar otros presidenciables.
René Cortázar es
una opción conveniente y atractiva. Nombrado para la imposible misión de hacer
funcionar el Transantiago, Cortázar ha producido
resultados más que satisfactorios. Sin cargar con la culpa de lo que funcionó
mal, es ampliamente reconocido como responsable de las evidentes mejoras. El
lema de campaña es inmejorable. Si ha logrado hacer funcionar el Transantiago, puede arreglar cualquier problema, desde la
educación hasta la salud, desde la delincuencia hasta la modernización del
Estado.
En el círculo
cercano de Piñera reconocen que un candidato fuerte
DC les produce más problemas en la campaña que un concertacionista
de izquierda. Pero las encuestas muestran que Piñera supera
a Alvear en casi todos los atributos. Además, Alvear carga con el legado Bachelet, que daña a todas las candidatas. Cortázar en
cambio posee los mismos atributos positivos que Piñera.
Si el empresario tiene experiencia como senador, Cortázar fue ministro del
Trabajo y además demostró loables habilidades empresariales en TVN, una empresa
que pertenece a todos los chilenos. Entre muchos empresarios, Cortázar produce
menos resquemores que Piñera. Si bien es
profundamente DC y concertacionista, el sector
empresarial ya le ha dado un voto de confianza al invitarlo a formar parte de
varios directorios.
Si los chilenos
efectivamente quieren un presidente con habilidades empresariales, poca empatía
personal y muchos conocimientos técnicos, Cortázar le compite a Piñera de igual a igual. En cualquier ámbito donde Piñera actualmente supera a los presidenciables concertacionistas, Cortázar aparece tanto o más fuerte que
el abanderado de la Alianza. Además, Cortázar suma todas las notables fortalezas
de la Concertación sin cargar con sus pasivos. Distante de Lagos y también de Bachelet, constituiría un verdadero recambio en la
coalición oficial. Su responsabilidad por el Transantiago
lo han hecho cada vez más conocido. Aunque su principal debilidad es su poca
llegada en los sectores populares, la diversidad de la base concertacionista
podría suplir esa debilidad de Cortázar. Además, tendría que competir con un empresario
multimillonario que tampoco tiene
fortalezas en el voto popular.
Hace cuatro años,
la Concertación pavimentó el camino a su cuarta victoria presidencial porque
supo escoger a una candidata que, pese a sus evidentes debilidades, era más
fuerte en todos los ámbitos donde Lavín se sabía fuerte. Hoy la DC puede
aprender de esa lección. Para potenciar a un candidato ganador, debiera buscar un
candidato que se parezca a Piñera, pero sin las
debilidades del empresario. La opción de René Cortázar amerita cuidadosa consideración.